La Mota.
Es un camino elevado que se encuentra saliendo del pueblo en dirección al río. Hoy es un paseo agradable, un espacio ideal para disfrutar del buen tiempo y del paisaje. Es un buen lugar para estirar las piernas y hacer un poco de ejercicio, para pasear con niños o con el perro, para charlar con las madrinas que van de la mano, o incluso para tomar el aire cuando las preocupaciones nos agobian demasiado.
La función histórica y original de la mota era la de terraplén que actuaba como muro de contención de las aguas del río Ter cuando bajaba una riada, lo que durante siglos y hasta la construcción de los pantants de Sau, Susqueda y el Pasteral a mediados siglo XX, pasaba muy a menudo. El río enfurecido era un peligro para las personas, para el ganado, para las casas y para los cultivos. Por eso antiguamente los vecinos estaban obligados a dedicar unos días de trabajo a hacer las tareas de mantenimiento y reparación de la mota siempre que convenía.